Tinta Medieval

Las plumas de ave son muy bonitas pero no escribirán solas a menos que le introduzcamos la tan deseada tinta medieval. Para obtener dicho tesoro, deberíamos contactar con monasterios y especieros de la época. Déjame ver, creo que teniendo en cuenta la enorme autoelaboración de tinta que existía, sería mejor usar una receta con los ingredientes y proporciones adecuadas.

Tinta Negra

Está bien… te lo pondremos más fácil, a continuación podrás elegir entre varias tintas negras. Además de tener calidad, también son muy asequibles en cuanto a precio.

¡Tinta de Color!

Tinta Antigua

Las tintas actuales son el resultado de la industrialización de un proceso que en sus orígenes era artesanal. Esta tinta antigua se elaboraba a partir de multitud de recetas personales.

No existe una receta exacta y uniforme para elaborar tinta. Cada una de ellas tiene unas proporciones, ingredientes y hasta instrucciones de elaboración diferentes. El color, la textura y su densidad eran también factores diferenciadores.

La tinta antigua, era normalmente negra, fruto de una mezcla de hollín y goma a la que durante la época medieval se le fueron añadiendo ácido gálico y elementos metálicos.

Como excepción, tenemos la tinta usada por los emperadores del Imperio Bizantino que firmaban sus edictos con una mezcla purpúrea muy costosa hecha con una secreción del caracol marino llamado murex.

Nuez de Agalla

Intenta no pensar en la típica nuez, imagina más bien como una especie vegetal, un roble que intentando protegerse de insectos, hongos y bacterias acabaría por usar una peculiar forma de defensa. El árbol creaba estructuras tumorales con forma de nueces ricas en ácido tánico. Dentro de estas nueces de agalla, el ácido se transformaba mediante un proceso de hidrólisis en otro, el ácido gálico. Y este último, era muy demandado por el comercio para la preparación de la tinta medieval.

Agalla de roble con forma de nuez - 2019

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